Querido Pablo:
Me cuenta la Susi que acudió a la piscina municipal, de la que es socia, una mañana. Cuando estaba en el vestuario acicalándose tras su ejercicio matinal, apoyada en una columna de la zona de los lavabos, escuchó una conversación entre dos mujeres tal que así:
La Yeni: ¡Jo, tía, qué fuerte!
La Yesi: ¿?
La Yeni: ¡Qué fuerte, qué fuerte, qué fuerte!
La Yesi: Ya, tía, pero… ¿qué? ¡Me tienes en ascuas!
La Yeni: Pos ná, que no va la tía, la muy cabrona, y me pone un correo cuando me estaba durmiendo…
La Yesi: ¿Quién? ¿La Choni?
La Yeni: ¡Vaya! ¡Un SMS!
La Yesi: Y tú, ¿qué hiciste?
La Yeni: Le contesté: ¿Qué pasa, zorra? ¿Te has tomado un redbull? ¡Pues te jodes!
La Yesi: ¡Qué fuerte, tía! ¡Qué fuerte, qué fuerte, qué fuerte!
La Yeni: Ya te digo.
Y en ese justo momento, la Susi estornudó, que estaba un poco resfriadilla. ¡Qué fuerte, tío! ¡Qué fuerte, qué fuerte, qué fuerte! Imagínate la cara que se les quedó.
Nota: La Susi no es persona grosera, pero cuenta las cosas que oye, lo que le dicen y, comprenderás que La Yeni, la Yesi y la Choni son un tanto arrabaleras. Yo, incluso, me decepcioné cuando transcribí sus nombres. En mi ignorancia, escribí Jenny, como diminutivo de Jennifer; Jessy, como sustitutivo de Jessica y ¡Asunción! por Choni. Rápidamente hube de rectificar a petición de las propias interesadas. En fin, a cada cual, lo suyo.
Nota: La Susi no es persona grosera, pero cuenta las cosas que oye, lo que le dicen y, comprenderás que La Yeni, la Yesi y la Choni son un tanto arrabaleras. Yo, incluso, me decepcioné cuando transcribí sus nombres. En mi ignorancia, escribí Jenny, como diminutivo de Jennifer; Jessy, como sustitutivo de Jessica y ¡Asunción! por Choni. Rápidamente hube de rectificar a petición de las propias interesadas. En fin, a cada cual, lo suyo.
vamos a comentar argo, vaaa...
ResponderEliminarEn este relato casi que me identifico con la Susi, verás Anton, yo he vivido situaciones como esta y te aseguro que son reales. Yo no me lo puedo creer, pero es así.
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