domingo, 1 de abril de 2012

     No bien he comenzado este blog y ya me han llovido algunas críticas (mejor diré comentarios constructivos y preguntas) referidos a la verosimilitud de estas pobres historias que escribo. Debo decir, al igual que en determinadas películas, que “cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia”. Nada es cierto. Todo es real. No es una paradoja, empero. La Susi existe. Seguro que hay una Susi en algún lugar cercano. Mi “santa” la tenéis cada uno de vosotros en vuestras familias o en las de vuestros amigos. Nada nuevo, por tanto. En cuanto a mí y a mi amigo Pablo, ¿hay algo que pueda sorprenderos menos? Una vida normal, de gente normal, que lleva una vida sin sobresaltos.
     Que lo disfrutéis y viváis años para ello. Y yo que lo escriba.
     Con mis mejores deseos.
    
     Antón Hernández

1 comentario:

  1. Antón, te estoy conociendo a través de estas breves y sabrosas historias que aparecen en este nuevo blog (por cierto, felicidades por él y que dure, porque hay algunos de vida efímera o de arrancada de caballo y...). Curiosamente tengo un amigo, maestro muchamelero con deseo de jubilarse antes que vengan peor dadas, que también habla de la Susi, pero la tal sólo es su neurona y él mismo se autodefine como ser unineuronal, nada ver que ver con tu amiguita, bueno sí, él también va al gimnasio y escribe sobre lo que oye, ve y siente en él, y hay diálogos impagables entre los asiduos.
    Deseoso de conocer las nuevas historias de la Susi y Pablo, te mando mi blog, abandonado por falta de riego desde la Semana Santa del 2011:
    http://npardomolina.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar